No lo ví
Lo juro. No sé cómo pasó, pero de repente noté que mi frente había chocado contra algo duro. Y sé que era mi frente porque sonó a hueco. Un silencio precedió al susto/cachondeo general. Y yo, como si nada. Haciéndome la fuerte. Como con los deditos anclados en la puerta del garito (por cierto, he perdido sensibilidad en uno de ellos). Y que no quería ponerme hielo, que no, que yo soy Espartana, Viriatana, Agustina… Un compedio de héroes muertos. Y ellos que sí, que te lo pongas. Y La petitte Esther que te sangra, tía, que te sangra. Y tampoco me sangraba, oigan, pero el chichón iba en aumento, así que me metí el heroísmo por donde me cupo y me coloqué una especie de almohada helada y me tragué una cosa que nunca había tomado antes pero que me hizo mucho bien. Y me bebí dos Gin Tonics, que, al menos, disfrazaron la sensación de perpetuo ridículo que tengo siempre al volver al hogar. Lo más triste es que después me volví a dar… en el mismo sitio. Conclusión y consulta: ¿cuándo se bajan los chichones? Es que mañana tengo un bolo…
This entry was posted on Monday, October 27th, 2008 at 12:26 pm and is filed under Uncategorized. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.
You can leave a response, or trackback from your own site.
Cecil Says:
No es por alarmar, pero una colega se dio un topetazo cuando era una tierna infante y le salió un chichón… Todavía lo tiene.
Por lo que sé, a partir del día siguiente el frío no es muy recomendable, y funcionan mejor unos pañitos calientes.
Un gran médico me dio un valioso consejo: no es eficaz pegar el chichón a una puerta y apretarlo contra ella. No baja y además duele.
Chuchos (aquí son besos, no perros)
Anonymous Says:
baja antes la hinchazón que la humillación de recordarse a uno mismo provocándoselo. sabré yo de chichones con 1′90 de altura…
bertus
Anonymous Says:
Cómo va el chichón?
Bs
Norma
Anonymous Says:
Yo creo que te has dado un topetazo por lo bicho que eres… y por ¡bruja más que bruja!
Cuidatemé mucho, corazón. Un beso muy fuerte. ani
Anonymous Says:
juas juas, ¿recuerdas a algún compañero de clase a quien le pasase algo parecido…? Claro, que yo por aquel entonces no tenía una barra cercana con la que anestesiarme…
Anonymous Says:
Madame M.,
me paso por aquí para que Usted me devuelva la visita y me deje algún comentario. Fue un placer tenerla entre el público el sábado e invocar juntas a Bécquer. Fue una lástima que tuviera que marcharse, y más aún por el motivo por el que se fue… así que espero volver a verla (y achucharla) pronto acompañadas de cuentos, o ron miel, o tortilla de patatas o simplemente de nosotras mismas…
Besos,
Carmen-Bernarda