September 23, 2008 - Posted by Madame M- 4 Comments
La famosa liberación de la mujer es otra trampa en la que vamos cayendo como moscas, una tras otra. Criticamos a las mantenidas, pero cada vez me doy más cuenta que se nos escapa eso de ‘a ver si alguien nos mantiene, como antes’. Materna, que nos ha criado de puta madre a Hermano y a mí, ha tenido que aguantar a Paterno, con sus cosas buenas, que también las tiene, hacer la comida, la compra, preoucparse del presupuesto, llamar al del Butano, al fontanero, al electricista y hacer mil cuentas para comprar unos zapatos. Si Paterno se quejaba de que algo estaba soso, se lo tenía que comer, igual que yo me como ‘repíteme ese artículo’, porque era su curro, porque es el mío. Pero es que yo hago todo eso, a regañadientes porque soy una mujer trabajadora y no una ama de casa, y ahora me encuentro con que trabajo doble. Un relleno del mismo sandwich, pero con un sabor raro, como a mezcla chunga. Porque por mucho que se le diga a un homínido macho que mueva su cazador culo del sofá, el tiempo que se toma en hacerlo es el mismo que una fémina utiliza en levantarse, hacer lo que sea y, de paso, poner una lavadora. Y me da igual que los homínidos me vengan con un ‘yo, no’ o ‘ya estamos’, me la suda, queridos: es así y no hablo por mí, hablo por casi todas las féminas que conozco. Ponle un orujo a una hembra estresada, a ver qué suelta por la boca. El útero, esa losa, nos domina y nos hace aguantar, lo mismo que a nuestras Maternas. Somos unas pringadas, trabajadoras, pero pringadas. Mulas de carga, histerícas a la fuerza somos. Super mujeres preparadas para la vida moderna. Liberadas, dicen… ¿de qué?, pregunto.
September 16, 2008 - Posted by Madame M- 4 Comments
Soy un ser vulgar. No digo esto para que alguien diga que no lo soy. Creo profundamente que lo soy, y así lo proclamo, desde la vulgaridad que da tener un blog entre millones, desde la mediocridad que supone creer que porque una se levante tarde es especial, desde la absoluta convicción de que no somos imprescindibles en ninguno de los casos. Para hacer algo grande hay que ser grande. Y para hacer algo pequeño, que se hace, hay que saber en todo momento que eso que se hace es pequeño, íntimo, que se queda en el ámbito de lo personal, que no trasciende, que no va a ningún sitio. Que los recuerdos van y vienen (y por el camino, supongo, se entretienen, vaya usté a saber), que no sirve de mucho que hoy te haya servido porque cuando nos acostamos somos seres durmientes en la más absoluta de las soledades. Durmientes y profundamente olvidadizos. Que los sueños, cuando se cumplen, dejan de serlo, y cuando no se cumplen, son sólo una obsesión que a nadie interesa. Porque cada uno tenemos nuestras propias obsesiones y compartirlas es sólo hablar solo con otra persona que nos habla de las suyas. Y a la que no escuchamos, porque nuestra voz es lo único que oímos. Que emborracharse es también un acto personal, pero nos da miedo hacerlo solos por si tenemos que recogernos a nosotros mismos. Que la vulgaridad, eso que tanto odiamos, es lo que solemos ser la mayoría del tiempo, y que, y que alguien me convenza de qué no, esta vez sí, sólo somos un proyecto de vencidos en una batalla que nos desborda de antemano. Relajémonos, pues, asúmamoslo, o no, e intentemos, siempre que se pueda, convivir con lo que hay: una imagen en el espejo llana, sincera y vulgar. Da igual que creas en Buda o en tu madre: no te vas a librar. Al menos, reconozcamos que, por un ratito, nos gusta que alguien nos diga que somos especiales. Es mentira, y bastante cochina, pero mientras nos la creamos un breve lapso de tiempo podremos continuar mintiendo.
September 15, 2008 - Posted by Madame M- 0 Comments
El sábado no tenía yo cuerpo más que para pegar gritos. Tres semanas ininterrumpidas de curro desquician a las más pancha, y no suele ser mi caso. Lo de ser pancha, digo, que soy más Villa que Pancha y más terremoto que de Alcorcón. Como había de quedar con el insigne morador de Terrassa, Davidik, para que me pasase unas cosas relacionadas con el Pressing Catch, y hasta aquí puedo leer, ya si quiere el susodicho que se explaye, hube de abandonar Denostada con la sensación de dejar atrás momentáneamente toneladas de fuel en forma de words inacabados. Encima era la cultural Noche en Blanco del amigo gafotas y no me hacía nada compartir aire con tanta peña. Pero pensé que Davidik tendría planes, que los tenía, y que podría irme a casa pronto después de compartir cañas con dos buenos amigos. La cosa fue que acabamos los cuatro (Sumen: he hablado de cuatro personas) en casa de los que no somos ni Davidik ni yo, o sea, en casa de ellos, dos… celebrando la noche blanquecina con licor de orujo… blanco. Y mucho. Tanto, que a las cuatro de la matinal salíamos el de Terrassa y yo por la puerta de los dos buenos amigos, y todavía, en el periplo de buscar un medio de transporte que nos llevara a mi casa (le invité a pernoctar. A Davidik, sí) pudimos ver algo de la cultural noche: un rubí de Lancome…O yo qué sé… que olía a perfume… O vete tú a saber, y la foto de la luna colgada del edificio de Plaza de España, de Chema Madoz… ¡Y ya! A las seis de la mañana conseguimos meternos, yo en mi cama, Davidik, en mi sofá, después de pasar más frío que un esquimal en pelotas en medio del Polo. Hasta donde yo sé, Davidik está vivo y dando clases (creo). En Terrassa, sí.
September 7, 2008 - Posted by Madame M- 3 Comments
Debido a mi curro, y no voy a dar más explicaciones de las necesarias, me he visto en el brete de sumergirme, a saco, en el mundo Factor X. Me he visto todos los castings, los he editado, reeditado… Y lo que te rondaré, moreno (soy hetero. Prefiero a los morenos que a las morenas…O, incluso, rubias). No voy a dar mi opinión porque supongo es de todos sabida. Hasta enero seré una chica X, sin más penetraciones que las televisivas. Violaciones, vaya. Esto es, básicamente, lo que llevo haciendo desde que no actualizo. Bueno, ésto, y cosas muy aburridas relativas a otros curros. Total y to the grain: en vista de que mi oído empezaba a resentirse de manera furibunda y las pesadillas que he tenido no puedo reproducirlas ni yo sin temor a que aparezca un asesino en serie y me copie… Ayer me fuí a ver a Jethro Tull nada menos que a Alcorcón, esa gran desconocida. Guitarrista posee unos deuvedeses estupendos del señor Anderson en sus tiempos mozos, cuando no comía salmón (ahora es propietario de varias granjas del pescado en cuestión) y yo me enamoré perdidamente de sus mallas apretás y sus histriónicos gestos. Ayer ví a un tipo de unos 60… 61, para ser más exactos, que canta como el culo, toca como Dios, domina el escenario como si hubiese nacido allí y me sacó de esa ensoñación pesadillesca en la que me encuentro, musicalmente hablando. Obviando lo de que canta como el culo (pero como el mismo orto. Problemas de garganta, creo) el espectáculo que ofrecieron ya quisieran darlo grupillos de cierto pelaje que también voy a obviar, no ya por respeto sino por la desidia y aburrimiento que le producen a ésta, mi persona. Luego tocó Gwendal, pero después de ver a Ian and company, me parecían flojetes, qué le vamos a hacer. Así que nos pillamos el Super Metro Sur de la Ejpe, esa cosa, y nos volvimos a casa, a comentar lo visto y vivido. ¡Ian, yo te sigo amando en lo más profundo de mi mismidad! Vuelta a factor X hasta la semana que viene, que toca mi otro favorito, Andreas Prittwitz junto a Guitarrista y el resto de la pandilla renacentista. ¿Tendrá el factor X? Oye, lo mismo…