Desaparezco por un tiempo
Pues eso: estoy hasta el nardins de escribir y necesito un tiempo de quitarme responsabilidades fuera de las ya impuestas por el curro. Hasta que no me haga con él y mi vida empiece a parecerse a una vida, estaré ausente de la blogosfera. Prefiero juntar fuerzas y volver renovada, como en un anuncio de compresas. Seguiré leyéndoles a las tres de la madrugá. Cuídenseme todos. Espero que el retiro ermitaño no dure un año. Y con esta gilipollez rimada les dejo hasta la próxima, que, espero, no sea muy tarde (más que nada por mi salud mental). ¡Salud!