February 29, 2008 - Posted by Madame M - 10 Comments
Me van a regalar el Sombrero Seleccionador repleto caspa que utilizamos enla FNAC para la fiesta “good bye, Harry” y no quepo en mí de gozo y de bocata panceta que me he jalao. Lo voy a colocar en el salón junto al sombrero que trajo Guitarrista de Panamá (un idem), el de Guiness que gané bebiendo Murphys (es una larga historia de la que no puedo dar detalles porque lo gané bebiendo Murphys, repito), el de paja que me regaló Nachete por acompañarle a comprarse otro sombrero y otro que no sé qué hace ahí, pero está. Más bien descansan uno encima de otro (al de Guiness se le ven los cascabeles), por lo que el Seleccionador (y no hablo de Luis Aragonés) va a prevalecer, cual cima en equilibrio, sobre el resto. Es una copia exacta del de la peli y me lo han regalado en la empresa por mi buen hacer y porque a ver qué coño hacen ellas con el sombrero lleno caspa (se lo pusieron unas 150 personas) en la oficina. Que más bien va a ser por lo segundo porque mi buen hacer, si alguna vez lo tuve, descansa en mi subconsciente a la espera de revelarse y rebelarse (ambas cosas). También tengo uno morado, monísimo de la muerte muerta, así como de ganchillo o lanilla o… ya será poliéster, que me queda grande o pequeño, según el peinado (liso: grande, con coleta: pequeño, con moño: no way, no entra). Y otro negro, más tipo gorro, de lanilla, también, con agujericos (ideal para la lluvia y tal), y otro gorro tipo el cóndor pasa (de todo), de rayas de colorines con orejeras, como los que llevan los peruanos cuando tañen en el metro de Madrid informa, y y, por último, otro tipo kale borroka, gorro, negro, liso, soseras pero eficaz para esconderse.
Y el caso es que nunca me pongo sombreros. Curioso.
February 23, 2008 - Posted by Madame M - 13 Comments
Yo pensaba (de) que era una friki de tres pares de cojones. Yo creía (de) que hacerse miembra de foros de Harry Potter a mis años era poco menos que una enfermedad. Pero, ay, amigos, no hay como que te encarguen parte de la fiesta del séptimo lanzamiento del libro de Harry Potter (que consiste en pillar el libro y lanzarlo por una ventana) en un conocido centro comercial de la Capital de Ejpaña para darte cuenta de que eres normalita tirando a corrientita tirando a plana. Vaya, que la ignorancia se soluciona viajando, aunque sea en metro de Madrid informa de que ya se ha jodido algo.
Madres de familia presumiendo de haber leído el séptimo en inglés (yo lo leí en Internet, en un día con su correspondiente noche, pantallazo tras pantallazo, colirio en mano), niñas con sospechoso parecido a Hermione e inmaculado uniforme de Gryffindor jactándose de haber leído el libro en el mismo lugar de Inglaterra donde a la Rowling (on the river) se le ocurrió llamar Harry a Harry en vez de Ptolomeo, grupitos de fans negándose a colocarse el Sombrero Seleccionador porque a ellos ya los seleccionaron el el primer tomo (a ver, chicos, relax), madres furiosas porque su pequeños va muy bien disfrazados y no ha ganado nada (bueno, este fenómeno se sucede a través de los tiempos y de las fiestas de toda índole de los centros comerciales)… Después de esta experiencia he decidido comprar el libro el lunes y no el jueves de marras, porque se me salían los conjuros por la orejas (ríete tú de los mortífagos cuando Madame se pone a conjurear). Yo que me he enamorado de Lupin (como todas) y de Snape (ya no como todas), que todavía exclamo: “fregotego” con la esperanza de que los platos se frieguen solos, que tengo un avatar en Second Life llamado Nymphadora, que lloré como una histérica cuando falleció Sirius…Yo…yo soy super normal, oiga.
February 16, 2008 - Posted by Madame M - 10 Comments
Ayer estuve de cumple con Lostnilwen. En realidad era el cumple de Lostnilwen. Íbamos a juntarnos gentes de distinta índole y condición y, al final, casi acabamos los de siempre: Bertus, el Hada, Lostnilwen y yo, pero no, al festejo, y a pesar de las ausencias, se unieron varios personajes de los que les daré noticias a continuación. Y es que re- conocí al genial Pablo Talamanca, un ser abstemio y con principios, que me hizo reír como hacía tiempo. Después de una cena amenizada por la tuna (¡vete, tuno, del siglo veintiuno. Tuno, vete al siglo diecisiete!) que casi me hace gomitar la tosta, nos largamos a un bar de la Latina con Piticli (que es Víctor, el de La novia cadáver, hecho carne… Bueno, carne… hecho ser humano, porque carne, carne, tiene poca Piticli), Talamanca, Patricia (una amiga de Lostnil) y Nacho, que no se cómo lo hizo, pero pagó las viandas de todos. El caso es que Pablo nos contó su proyecto musical, que no es tal, sino una especie de performance que ya nos encargamos entre todos de convertir en otra cosa.
El primer tema estrella se llama Robespierre, y contará con la colaboración de Carla Bruni susurrando la Marsellesa con una foto de su marido en la pechera. Luego se interpretará Conjunto Vacío, dedicado a los escolares que no comprenden las matemáticas (este tema estará incluído en la gira por guarderías, patrocinada por el Ministerio de Educación y Ciencia), acto seguido pasarán a tañer Integral, también en la misma gira, pero esta vez el tema evolucionará hacia la comida vegetariana, y ello se sabrá, porque las coristas empezaremos a arrojar salvado y avena a los escolares. En este caso, Talamanca aparecerá sentado en un water o váter o WC en un claro homenaje a José Coronado y el bífidus activo, mientras que en los anteriores el atrezzo irá más encaminado al mundo marítimo, convirtiéndose Piticli en un besugo, Talamanca en una sardina (aunque se empeñó en disfrazarse de hígado. He de tener una conversación muy seria con él) y Nacho en una dorada o en un calamar (al que se le arrojará tinta desde el techo en un claro homenaje a Carrie). Todo ello patrocinado por el FROM (pezqueñines, no, gracias) y Ana Botella, que hará su aparición en forma de globos con forma de manzanas y peras para terror de los pequeños escolares que, a esas alturas, ya habrán arrojado el desayuno. El resto del repertorio lo he olvidado, pero juraría que ayer lo ví todo muy factible, muy ponible y muy actuable. Y también juraría que se me encargó la parte visual del tinglado pero, a estas alturas, Talamanca se habrá dado cuenta de que es mejor tenerme lejos de sus proyectos. Conjunto vacío, noche completita.
February 11, 2008 - Posted by Madame M - 8 Comments
Una forma cómoda de aplicar la eutanasia es mirar hacia otro lado cuando los pacientes se acumulan en los pasillos por falta de personal. O citar a gente con posibles enfermedades serias en el plazo de un año. Que la sanidad pública se vaya a tomar por el culo es la máxima sublimación de la eutanasia. Y la culpa de ello no la tiene ni el doctor Montes ni el chaval que recoge las quejas en los hospitales. Ni los inmigrantes, claro. Ni los médicos y enfermeras. Ni los auxiliares. Ni los administrativos. Una parte muy amplia del sur de la Madrid Capital ha de acudir al Clínico San Carlos, o a un privado, para sus revisiones, operaciones y demás asuntos médicos. Somos muchos lo que habitamos esa zona y sufrimos largas colas para una revisión. Y se lo que me digo porque, desgraciadamente, he de vigilar algunas partes de mi anatomía. En el Severo Ochoa han descendido las muertes porque muchos enfermos han sido derivados al hospital de Fuenlabrada. El año pasado nos las vimos y nos las deseamos para que a mi abuela se le aplicara una dosis alta de morfina en su agonía. Debe ser que no nos caía muy bien mi abuela porque, fíjate, al poco se murió, sin dolor, pero ya se había comido lo suyo. ¿Quieren acabar con la eutanasia? ¡Pues construyan más hospitales y dejen de hacer política con la muerte! Y, sí, esto es una denuncia anónima, sr Lamela, porque sólo soy una ciudadana cabreada subida a un púlpito muy pequeñito. Si me llega el momento, que llamen a un “doctor Muerte”, por caridad. Y, tranquilos, no espero que ninguna puerta de ningún cielo se me abra, no sea que me encuentre de bruces con Espe…¡Y eso debe doler mucho!
February 7, 2008 - Posted by Madame M - 11 Comments
Sí, está mal formulado, pero es como lo de: yo es que soy una persona que me gusta mucho el cine, que dicen las actrices ejpañolas, afectadísimas ellas y dándole patadas a Lázaro Carreter. Es por ello lo del titular. Por ello y porque ayer noche estuve varias horas hurgando en los entresijos de la Red para acabar encontrando, al fín, lo que buscaba: partidos de la NBA. Sí, porque yo me alegro de que Gasol esté en Los Ángeles Lakers. Me alegro cual Maruja se alegra de que a Belén le pase el sueldo de Andreíta Jesulín, ese ex torero de tronío, me congratula como a Gallardón recordar lo que puedo haber sido si Espe se hubiese espanzurrado toda ella en el helicóptero fallido.
Es curioso: el martes Gasol era el mejor y bla, bla, bla… y hoy es una mierda, porque no ha anotado los 23 puntos que a partir de ahora debe anotar si quiere que en su país le consideren alguien. Y es que en este país no te perdonan nada, troncos míos, pero nada. Aquí cae bien el mindundi (no confundir con Melendi), el jetilla de barrio típicamente ejpañol (no confundir con la Esteban), el bobotas de quién reirse con cariño (cariño, dicen los panda buitres). En cuanto alguien destaca, ya sale el Senado romano con sus togas a modo de bata guatiné (ellos y ellas) a soltar el “no es para tanto”.
Pues yo me alegro, hombre. Y, como, yo es que a mí, mira tú, como me de por algo, soy una persona que me gusta mucho ver partidos de baloncesto, pues he dormido poco. Fíjate: tanto rollo para acabar contando lo que quería contar. No poseo concrección. No. Ni bata guatiné. Las cosas como son.
February 5, 2008 - Posted by Madame M - 7 Comments
Disculpad el abandono al que os tengo sometidos, pero sigo inmersa en la oleada de curro del último mes. Raro ha empezado el año, lleno de proyectos que, espero y deseo, lleguen a buen puerto o, en su defecto, lleguen a alguna parte, que es que yo ya no pido ni confío. A partir de ahora soy una persona autónoma, que ha de pedir facturas hasta de las bragas del chino. Y es que soy de pocos gastos, la verdad, y de castellanas costumbres. Por no hablar de que la Mahou no desgrava y debería, pues es el motor que me empuja y me inspira a la hora de trabajar. Se lo voy a proponer a Solbes, hombre, que seguro que me entiende.