… Y una de arena
Por otro lado, las mujeres también tenemos una sonora bofetada en todo lo alto. Guitarrista me apuntaba ayer que las féminas vamos buscando en la primera mirada que nos dirigen en un bar al futuro padre de nuestros hijos. Está en nuestra naturaleza. En cuanto alguien nos pide fuego nuestro útero se ensancha deseando albergar a un retoño. Bueno, esto es un poco exagerado pero, ¿no es cierto, estimadas, que solemos “enamorarnos” a la primera de cambio? Si en la naturaleza masculina está el follarse a todas las féminas posibles (salvo excepciones. Por favor, es la última vez que coloco esta frase. Siempre, siempre, hay excepciones para todos los casos) en la nuestra está la jodida misión de perpetuar la especie con una semilla, sólo una, por ejemplo, la del chico monísimo con el que me lo hice ayer (es un ejeeeeemplo). No miramos el momento, nuestros ojos cargados de hormonas están fijos en un punto más allá del techo, nuestro cuerpo de Damas de Baza empieza el canto monogámico de las sirenas y, a veces, el pobre Ulises sale por patas. La eterna guerra y, por supuesto, la educación victimista perpetuada por nuestras abnegadas madres. Todas somos rivales en la caza del padre de nuestros hijos (sí, otra exageración, pero este es mi post y posteo lo que quiero), por eso gustamos de criticar a la rival, sin darnos cuenta de que los desparrames hormonales también se pueden controlar con el cerebro (y, a fortunadamente lo tenemos colocado en su sitio, en la cabeza…en la de pensar.. no en la del pene…bueno, las ninfómanas comparten cerebro con algunos machos).
De estas lacras físicas, psíquicas y culturales se aprovechan algunos. Sí, somos más histéricas y perdemos el tiempo en comernos la cabeza (podría hacer un chiste, pero las comidas os las dejo a vosotros, mentes calenturientas de cazadores de tistos donde colocar cuantas más semillas mejor), muchas somos (y verán que me incluyo en todos los casos) celosas e insoportables, pérfidas y calculadoras, mantis religiosas o pobres mujeres en la búsqueda siempre de la aceptación del macho. Más, y esto va por y para todos los géneros que, por otra parte no son más que dos, abandonemos unos y otros las cavernas por un rato y pongámonos en contra de la puta naturaleza que, afortunadamente y salvo tsunamis, puede ser controlada en nuestro caso (y hablo de los dos géneros. Qué jodida es la justificación), por la cabeza. La educación que hasta ahora hemos recibido suele ser una caca (perdona, mamá, pero es una caca, hija, que le vamos a hacer. Se te perdona porque has hecho lo que te han dicho que hagas y porque eres mi madre y como alguien diga algo malo de tí que no sea yo le como los ojos) y es mejor pensar que las cosas están bien como están. Pues no, no están bien. Vamos a dejar de echarle la culpa de lo que somos y de como nos comportamos a la naturaleza y a la educación y mandemos a tomar por culo los estereotipos que, tanto unos como otros, mantenemos. Ni una tía puede hacerte ver que sufre lo indecible porque te hayas acostado con ella una noche ni tú debes aprovecharte de esa situación para ser un troglodita el resto de la relación. Ni una moza puede tratar de cambiarte ni ella debe resignarse a que no vayas a cambiar nada (y viceversa). Y, y esto es preocupante (pónganse serios) por mucha lagarta que ande suelta envenenado maridos y relaciones, son muchas más las féminas que mueren sin rechistar porque son incapaces de rebelarse contra su naturaleza y contra el hijo de perra que les ha tocado en el Bingo (la soledad es muy perra y algunos individuos se enganchan con lo primero que pasa para no estar solos). Y la culpa, como siempre, de la naturaleza y de la educación.
Así que, hombres y mujeres del Planeta, saco mi megáfono para gritar a los cuatro vientos (yo juraría que hay más de cuatro, pero bueno): si queremos dejar la eterna lucha de sexos y, teniendo en cuenta, que no tenemos más cojones que estar juntos (o cerca, al menos) eduquemos a nuestros hijos (porque nosotros ya estamos perdidos) en otro rollo y así, de paso, nos ahorraremos bodrios como “El diario de Bridget Jones” o “La maté porque era mía”…¿Estamos?
Pdata: ¡Venga, échenseme encima! (Dios, no es literal). Trolls no, gracias.
ani Says:
¡Plas plas plas! Muy, pero que muy bien, estoy absolutamente de acuerdo con todo, incluídas las exageraciones y generalizaciones. Lo que no hay que tener es MIEDO, miedo a la soledad, ni miedo al ridículo, ni miedo al fracaso, ni miedo a nada, porque el miedo es el que, o nos paraliza o nos hace tomar decisiones equivocadas respecto a nuestra pareja, a nosotros, y bueno, respecto a todo en la vida, creo yo.
Un besito fuerte, guapa
Anonymous Says:
yo no veo nada por lo que se le puedan echar encima (figuradamente hablando) aunque eso de que estamos perdidos no es verdad y cae en la contradicción al afirmarlo en el mismo escrito en el que defiende que la mente vence a la naturaleza.
en fin, reivindicar a los/las revientaparejas. ellos/as no tienen la culpa de nada. si acaso, lo único que catalizan es la formalización de una relación rota de antes (en mi opinión, y tengo la sensación de que aquí abro vía a las fieras)
bertus
Madame M Says:
Digo que la mente debería vencer a la naturaleza y ello es lo que reivindico, no lo que suele suceder. Respecto a los reventa parejas: no creo que nadie pueda reventar nada, pienso que cuando alguien “rompe” una pareja es porque esa pareja ya estaba pendiente de un hilo. Por lo tanto el concepto revientaparejas no existe, en mi opinión. Lo que sí es cierto es que muchos y muchas esperan/mos a que haya alguien de “repuesto” para dar el paso a la hora de romper, por miedo, de nuevo, a la soledad. Eso no es lo mismo que engañar a tu pareja con otras personas por las que no van a ser sustituidas, sino que se convierten en algo pasajero. A no ser que los dos estén de acuerdo, claro está, pero hace tiempo que dejé de creer en el amor libre, y eso que no soy celosa. Por mi parte, la fiera sigue dormida, como ve.
Anonymous Says:
está bien ver que alguien piensa como yo
bertus
ALSAN Says:
Me reafirmo en mi comentario al post anterior. La clase de tios del que hablabamo no existiría si no hubiera feminas dispuestas a darles cancha. Creo que las generalidades no son buenas, pero en el caso de las del post estoy de acuerdo.
Me parecería interesante hablar también de otros tipos de generalidades como feminas. Las que solo apuestan por algo si va a fracasar ( conozco de esas muchas), Las que se crean a un hombtre ideal pariendo de lo materiales que le ofrece el primero que se encuentran( el hombre ideal esta siempre en su imaginación) y las que creen estar tan desencantadas que Rechazan cualquier posibilidad de felicidad antes de que empiece. Es más fuerte el miedo al dolor.
Podría seguir un buen rato, pero por ahora me quedo en estos femino-tipos. En mi opinion son de los que más abundan.
A corderetas con mi alma Says:
Después de decir de todo yo me quedo con una cuestión…¿Cuántos vientos hay? Porque está claro que hay más de cuatro. Es que me pierdo en todo esto de hombres/mujeres/naturaleza humana… Vamos que no opino pq me hago la picha un lío (juas,juas). Vuelvo a remitirme a mi estimada Maitena, que sabe ver la paja tanto en el ojo ajeno como en el propio.
Anonymous Says:
Eolionimia [editar]Cuando algo se produce de forma habitual en una zona, es normal que en el lugar se le ponga un nombre propio. El caso de los vientos no es una excepción.
España [editar]Alisios. Soplan de manera relativamente constante en verano y menos en invierno. Circulan entre los trópicos, desde los 30-35º de latitud hacia el ecuador. Se dirigen desde las altas presiones subtropicales, hacia las bajas presiones ecuatoriales.
Cierzo. Fuerte viento muy frío y seco originado en el valle del Ebro, debido a la diferencia de presión entre el Mar Cantábrico y el Mar Mediterráneo, cuando se forma una borrasca en este último y un anticiclón en el anterior. Es un viento de Mistral o NO.
Galerna. Viento del oeste al noroeste que suele azotar el Mar Cantábrico y sus costas, por lo general en la primavera y el otoño. Se engloba dentro de los denominados Perturbaciones Atrapadas en la Costa.
Mediodía. Viento de componente sur.
Gregal. Viento característico del noreste en la zona de las Islas Baleares, donde es frío y seco por originarse en el continente europeo. En general, viento de componente NE.
Lebeche. Viento del SO. En el sur del Mediterraneo se produce por el desplazamiento de borrascas de oeste a este. Este desplazamiento provoca el movimiento de masas de aire tropical, cálidas, secas y polvorientas desde el Sahara (calima) hasta el sureste de España.
Levante. Viento de componente E incluido entre los rumbos ENE y ESE.
Poniente Viento de componente O incluido entre los rumbos ONO y OSO.
Mistral. En España es habitual en el golfo de León. Es frío, provocado por una depresión en el golfo de Génova que atrae aire frío del norte. Puede ser especialmente intenso en el valle del Ródano. En general, viento del NO.
Siroco. Corriente de aire o viento caliente, seco y cargado de polvo. Se produce en Argelia y Levante. La masa de aire tiene las características de ser continentales tropicales y el aire es desplazado hacia el Mediterráneo por las depresiones desplazadas hacia el este. Suele soplar en primavera y otoño.
Simún. Es un viento caluroso que sopla en Arabia.
Solano. En Extremadura y Castilla-La Mancha, viento cálido y sofocante procedente del Este.
Tramontana. Viento de componente norte. En España es fuerte en la islas Baleares.
Ábrego o L’abregu. Viento procedente del suroeste, templado, relativamente húmedo y portador de lluvias. Es un viento típicamente español, sobre todo en la Meseta y Andalucía. Es el viento de los temporales de otoño y primavera que son la base de la agricultura de secano, pues son su principal recurso hídrico. Procede del Océano Atlántico, de la zona entre las Islas Canarias y las Azores.
Xaloc. Viento de componente SE.
(sacado de la wikipedia)
bertus
Madame M Says:
¡¡Pues a todos esos vientos lo grito!!