February 26, 2007 - Posted by Madame M- 13 Comments
Hoy regreso a mis contoneos, para desesperación de la profesora nueva, que es muy borde, y sólo por éso me cae bien, aunque creo que tenemos un conflicto de intereses muy claro. Ella quiere convertirnos en Odaliscas y nos dice cosas como: “cuando bailéis en un escenario no enseñéis la planta del pie, que estará sucia”. En ese instante yo pierdo el paso y se me saltan los pulsos: ¿escenario? Y de repente me imagino a los chicos de la serie infumable ésa del “uno, due, tre, cuatro…” y ataquitos de risa me dan, oiga. Y claro, me despisto. Que no es por lo del escenario, que ya lo he pisao alguna vez con más o menos fortuna (al subir a uno, hace años, me dí tremendo trompazo ante la algarabía del personal que ni se molestó en comprobar si había fractura…Los entiendo), que es que no, no y no, que no sé bailar al paso que me dictan. Que yo me hago mi baile en casa y me sale muy apañao, pero que es empezar con el relevé y el plié y las articulaciones se me rebelan cual en Rebelión a bordo, sólo que en este caso, además, es desbordo. Así que como la Medio Rubia se nos casa en breve, sabe Alá por qué, hemos decidido que nos lo tomamos con calma y vamos a repetir cursillo. Sí, primera vez que esta estudiante mediocre pero con recursos repite un curso. Así seremos las mejores de iniciación (¿qué prefieres ser cola de león o cabeza de ratón?) y nadie nos volverá a corregir (sobre todo a mí) y vamos a hacer unos relevés que me río yo de la Alicia Alonso… ¡Que tiemble el Islám!
Y la de post que nos va a dar la boda de la trigueña… Primera boda a la que voy de invitada nominada (como la Pe). Mi primer bodorrio (chispas), que hasta ahora me había librado (bueno, fuí a dos, pero como cantanta, y éso da ciertos privilegios como comer con los músicos e ir vestida de cantanta, que dista mucho de ir vestida de boda). Para este evento me he agenciado una falda arabesca llenita de irisados matices (muy ponible) que reutilizaré cuando no enseñe las sucias plantas de los pinreles. Porque, Medio Rubia, lo de la pamela siempre fue una broma. No me veré en ésas… aunque nos íbamos a reír…
February 25, 2007 - Posted by Madame M- 8 Comments
Me haré la misteriosa: me ha salido un curro para el sábado en Punta Umbría… de una noche sólo. Y hasta ahí puedo leer. Y sí, es surrealista. Y no diré más…No… Cállate… Vale… Me callo.
February 22, 2007 - Posted by Madame M- 5 Comments
Todo viene de golpe. es raro que te vaya un día muy bien, otro fatal. O pasas una buena rcha o la pasas mala. No, no lo creo. Seguimos con las monedas y sus caras, sus reversos oscuros y luminosos. Tengo abandonado mi blog porque yo trabajo escribiendo, y, últimamente, escribo mucho, creedme. Como no puedo salir lo que quisiera me estoy ahorrando unas pelas que, sumadas a lo que ganaré, me darán para ahorrar un poquillo, espero y deseo… anhelo, diría yo. O sea, que el abandonar mi blog me dá dinero (sí, es un silogismo tan absurdo como lo de que Punset me daba tos). Sólo quería saludaros. Hola.
February 18, 2007 - Posted by Madame M- 5 Comments
Como quiera que Gollum ha tenido ataques masivos de virus informáticos y demás espías, y ningún antivirus pirata le ha querido limpiar el asunto, se ha ido de carnaval ante la imposibilidad de trabajar con su PC, hoy por hoy reestablecido y con pronóstico reservado. Ayer me disfracé de Frida Kalho y me fuí a pintarla (¡qué jocosa!) al inexistente carnaval de Madriz. Una cabalgata más propia de Semana Santa que de estas fechas en las que nos hallamos inmersos intentaba, sin conseguirlo, que los madrileños nos sintiésemos como en un sambódromo. Como no nos sentíamos así, nos fuimos de bares. Ver a Frida, a una china, a un bote de Mahou, a Pipi Calzas Largas (pero en mulato), a 11811, a dos beduinos, a dos lady basuras, al Ché y a un tuno de cañas no tendría por qué ser un espectáculo en carnaval, más considerando que el efecto Rafael Amargo se ha extendido por el país e, incluso, nos preguntaban el porqué de tan extravagante caravana etílica, nos sentimos solos en nuestra particular fiesta. De vez en cuando algún incauto aparecía metamorfoseado en alguien, pero fue raro. Así van las cosas. La gente ya no tiene ganas de expandirse (y lo digo yo, que parezco últimamente Teresa de Jesús, pero sin alucinógenos), la peña ya no se ríe de su sombra ni de la del vecino. El año que viene nos vamos a Cádiz… o a Carabanchel, que la periferia tiene más gracia, dónde va a parar.
February 15, 2007 - Posted by Madame M- 10 Comments
Toda moneda tiene dos caras. Siempre sale una, pero la otra aguarda en el reverso tenebroso (sí, Luck, soy tu padre con traqueotromía). Nos han educado para no sufrir, para conseguirlo todo, aquí y ahora, para tener un curro de la hostia, un coche del copón… Todas esas cosas que, por culpa de las escaseces, nuestros paternos no han tenido. Cuando ya nos lo han vendido todo, nos meten en la cabeza que todavía no somos felices, que hay que ir más allá. Entonces nos encasquetan los Fen Shuis, los Taos, los mantras y los viajes a la India en busca de la felicidad perdida. Volvemos renovados de nuestras actividades espirituales, cuando, de repente, comienza a llover y se nos cala el techo. Horror. El Tao a tomar por el culo. La meditación trascendental al sumidero. Ya no somos felices. Tenemos goteras.
Buscamos fuera constantemente, sin darnos cuenta de que la insatisfacción que poseemos nos la han vendido los mismos que nos vendieron la cocina y el horno. Nunca vamos a ser felices porque no nos conformamos. Porque nos merecemos más. Porque somos cojonudos… ¡Ay, qué bien se lo han montado y qué fácil se lo ponemos!
Hace poco coincidí con un ser en un concierto. Cometí la necedad de dirigirle una palabra, sabiendo que lo conocía más no de qué. El individuo se acopló y sus “amigos” respiraron. Los ví, y temblé. El ser me preguntó si tenía coche. le dije que no. ¿Carnet? le dije que tampoco. ¿Y cómo haces?… Cojo el metro. “Pues yo es que no puedo vivir sin coche porque me he comprado un chalet a tomar vientos y como trabajo en Madrid … El coche te da libertad y autonomía… Tu no sabes la cantidad de tiempo que pierdes en el tansporte público… Haz la cuenta un día… Creo que está obsoleto lo de no tener carnet… Acabarás por sacártelo…” Fue entonces cuando le pregunté cuántas cervezas llevaba en el cuerpo, y cual era la posibilidad de que se encontrase con un Guardia Civil o que se pegase una hostia contra un inocente camino de su chalet a tomar vientos. Silencio. A por mi amiga. A ella le dijo que si no había pensado en la posibilidad de hacerse un plan de pensiones ya que, siendo pintora, tenía muchas posibilidades de acabar en la calle, entre cartones. Él estaba esperando que muriese una tía de su mujer para heredar un pisito en Rota, venderlo, y pagar su recién adquirida hipoteca. Como lo léeis. Lo que más nos fascinó es que el tipo…¡tenía mujer!
Que no digo yo que no haya que pensar en el futuro, sólo digo que en qué futuro queréis pensar y deseáis vivir. Si habéis elegido la opción B, saludad a este ser de mi parte. Probablemente lo tengáis de vecino.
February 13, 2007 - Posted by Madame M- 10 Comments
Estoy preocupada: ya ni las clases de danza me sacan del círculo mental en el que me hallo inmersa desde el 4 de enero, apróximadamente. El no dedicar prácticamente nada de tiempo a rascarme la axila, está haciendo que me introduzca en una espiral bastante improductiva de rutina y tedio. Y es curioso, porque se supone que mi curro consiste en tener ideas brillantes y plasmarlas en un papel, y lo intento, incluso, a veces, las menos, lo consigo, pero éso va en claro detrimento de mi persona.
Rascarme la axila me encanta (cámbiese axila por cualquier otra parte, más o menos pudenda). Lo que mucha gente atareada considera una pérdida de tiempo a mí me reestructura mi nada complicada cavidad cerebral (tómese cavidad de manera literal). La gente se va de vacaciones. Yo me rasco el sobaco. Para mí es tan productivo como una tarde en la playa. Es más, en la playa me aburro, porque tocarse la axila requiere de soledad, recogimiento y un sofá. Y nada que hacer. En mi mismidad veo las pelusas de mi casa y me pregunto a mí misma por qué no las limpio. Y eso me lleva a la infancia, y veo que no he cambiado. La sensación onanista me invade. Me mola. Todo ego, pero un ego tan ególatra que sólo me pertenece a mí. Así soy menos el coñazo a la gente. Cuando uno no tiene la oprtunidad de darse el coñazo a una misma, corre el riesgo de dárselo a los demás. Sólo cuando mi mismidad está completa es cuando puedo salir a la calle libre de mí misma. He pensado tanto en mí que quiero escuchar a los demás. Si no me rasco la axila corro el riesgo de pedir que me la rasquen, y aunque mi higiene personal es impoluta, entendería las caras de perplejidad y, por qué no decirlo, ajquito.
Tengo un ego tan descomunal que odiaría que los demás lo notasen demasiado. Por eso hace tiempo que me relaciono menos, que no me apetece salir, que no me sale de la axila estar de buen rollo, que me toca la misma que me inviten a eventos, que camino por la calle con el único objetivo de que el moho no se estanque. Necesito un día o dos de egocentrismo a solas. Pero, amigos, no me lo permiten mis actividades alimenticias. Ya llegará. Hasta entonces, ruego paciencia. O no.
February 8, 2007 - Posted by Madame M- 13 Comments
“Prolongue la vida de su lavadora…con Cal-gón”…. Miles de jingles flotan en mi cabeza desde hace tres semanas. Uno de ellos me ha perforado el lóbulo frontal y me impide decir cosas como: “pásame la sal” o “parece que va a llover”. Puedo escribirlas, pero no expresarlas verbalmente, porque cuando lo intento sólo puedo cantar “al mundo entero quiero dar un mensaje de paz” o “Gioooor” y eso no resulta muy de agradecer en las fiestas (sobre todo en las de guardar). Una de las cosas que he observado con la otra parte del cerebro que aún me permite escribir estas letras (y poco más) es que la mujer ha jugado y sigue haciéndolo un papel bastante estúpido en la publicidad.
Un anuncio de los cincuenta en blanco y negro nos cuenta la felicidad que siente una joven ante la mirada de su esposo comiéndose un filete preparado por ella. “Qué acierto fue comprar la cocina X. ¡Cuántos momentos de felicidad como éstos nos va a proporcionar!” El marido engulle y ella lo mira extasiada. No sabemos si luego pensará: “¿me follará esta noche sin tocarme el clítoris, como hace siempre?” De ahí pasamos a la mujer semi emancipada de los sesenta, que anuncia planchas, pero en minifalda. La voz en off se dirige a ella: “Señora, compre la plancha Z. Los suyos se lo agradecerán” Los suyos son el capullo de su esposo que nunca jamás planchará una puta camisa y los tres adorables pequeños que le darán noches de insomnio y que ella intentará callar para que el capullo de su esposo no se despierte, porque ha de madrugar para ganar dinero y comprarle la cocina, esa que les proporcionará momentos maravillosos. Pero es que la cosa no ha cambiado tanto: la menda que busca a Jacks, enseña una teta para atraerle (Jacks es de los que tampoco sabe localizar el clítoris en el Google Body), las alegres amas de casa bailan en Super Sol y Concha Velasco se reúne con sus amigas, orgullosas todas de mearse y que no se les note (¡Viva la liberación!). También está de moda ridiculizar a los tíos, cosa patética, pues nos reímos de que no sepan poner una lavadora, pero más se ríen ellos cuando seguimos poniéndola nosotras.
Muchas mujeres mueren a manos de los capullos de sus esposos, a los que han proporcionado momentos maravillosos, han consentido que las penetren sin miramientos, les han dado preciosos churumbeles que duermen bien no sea que papá no descanse, y han criado a los mismos en la cultura añeja, absurda y asesina del “Señor, cómprele el horno Y. Verá qué contenta se pone” (lo mismo hasta se la chupa sin vomitar).
Igualdad. No pido más. Educación desde todos los sectores. Ahí me temo que la hemos cagado.
February 6, 2007 - Posted by Madame M- 7 Comments
Hoy es el día español del móvil caído. El mío está apagado, encima de la mesilla de noche. La última factura que me vino fue de tal calible que ayer hice acopio de todas las ofertas del Día desde 1996 e intenté que la compra me saliese gratis (las cajeras comen chicle, pero no son ciegas). Ante tamaña tomadura de pelo he decidido que voy a hacer mis propios días sin móvil a lo largo del mes, sin esperar a que el resto me secunde. A partir de ahora no voy a contestar mensajes para decir “ok”, o “vale”, o “oído cocina”. Y mucho menos voy a contestar a los que me mandan mensajes para decime que llegan tarde: porque me jode que lleguen tarde y porque, encima les mandaba un mensaje tipo: “no te preocupes”, cuando en el fondo de mi alma quería que se preocupasen, se disgustasen y aprendiesen que no se puede jugar con el tiempo de las personas (salvo excepciones, que luego todo el mundo se me dá por aludido). Reconozco que he tirado de móvil en esas largas esperas. Mea culpa, pues he mandado mensajitos absurdos mientras veía una peli y la comentaba a la vez con algún colega. Soy culpable de estupidez movilística… Más se acabó. No creo que lo de hoy sirva de mucho, no confío demasiado en las movilizaciones, pero a mí me ha servido de lección y lanzo la propuesta al ciberespacio.
Pero si hay algo que jamás volveré a hacer, vive Dios, es dedicarle otro post a la Tárrega.
February 4, 2007 - Posted by Madame M- 30 Comments
En Telesperanza hay muchos trabajadores cabreados porque les despiden por bolcheviques. Un amigo mío hace una colaboración en Radioesperanza y tiene acceso a los boletines que los rojos de mierda reparten en la redacción de ambos medios de manipulación. El otro día, cenando, nos relató, es más, nos leyó un contenido de dichos pasquines pseudo masones. No puedo poner el contenido literal pues se le olvidó darme la hojita parroquial de izquierdas, pero la cosa era más o menos así: Cristina Tárrega se encuentra en maquillaje (desde aquí un saludo a las pobres embalsamadoras, que disfrazar ese careto tiene bemoles) cuando las muchachas le comentan que Sánchez Dragó, que resulta que es periodista, amén que budista, cristianista, musulmanista… panteísta, vaya… va a entrevistar a Saramago. Sorprendida, pregunta que quién es. Las maquilladoras (entendemos que aguantando la risotada) le explican que un Premio Nóbel de Literatura. Después de cuatro horas y media de trabajo maquillador, Cristina se dispone a presentar su programa, cuando se encuentra por los pasillos con Jorge Vestringe (que ya ni sabe a qué partido pertenece). Rauda y pizpireta le para y le suelta: “Es un placer conocer a un premio Nóbel”. Y no, no era coña. No puedo decir si la anécdota es cien por cien veraz (por cierto, ¿han cesado ya de partirse la quijada?) pero les juro que la ví con mis propios ojos impresa en el boletín, más conociendo a trayectoria de la presentadora de marras no me extrañaría nada. Que Telesperanza manipula lo sabemos los que aún no la hemos desintonizado, aunque sí condenado al ostracismo en el mando a distancia, lo que no sabíamos es que ni se molestan en pedir un mínimo de parvulitos a la hora de contratar. Cris, Ramón y Cajal murió, te lo digo por si te encuentras con Pérez Reverte por el pasillo.
February 2, 2007 - Posted by Madame M- 7 Comments
Dícese del acto de pegarse un tiro o similar ante la presencia del personaje denominado ”sincero de turno” que, sin haberle preguntado nada, te suelta su verdad a la cara y se marcha con aire satisfecho. ¡Qué sincero soy!, piensa el muy estúpido, mientras se pregunta cómo es posible que nadie lo aguante.
Ayer estuve en la exposición Sonia Alonso, magnífica pintora y amiga. Fuí con el novio de Media rubia y con otro amigo. Guitarrista irá otro día, pues no se encuentra en Madrid en estos momentos (ni siquiera en estos en los que los escribo) pues anda tañendo para ganarse el pan (para los que creen que sólo los funcionarios curran: está trabajando). Bien. Muchos éramos los amigos que fuimos a apoyar a la moza. La exposición me encantó, pero si no me hubiese gustado no habría abierto la boca, pues creo que una inauguración no es el momento de ir de crítico de arte, máxime cuando eso del arte es tan relativo y tan cuestión de gustos como las espinacas con bechamel (¿bechamel o al vapor?). Un personajillo armado con una carpeta para a nuestra amiga en la escalera (no es vuestra, es mía, vale) y le espeta: “¿Es usted la pintora? Mire, es que se lo tengo que decir, porque si no reviento. No me gusta nada su obra, me parece decorativa. El arte debe expresar cosas, debe estar cargado de misterio y sus cuadros no lo consiguen”. Y se pira. Olé, el sincero.
Primero: ¿quien te ha preguntado? Segundo: si tan sincero eres, ¿por qué no vas otro día que no sea el de la inauguración y se lo dices de otra manera? Tercero: si tanto entiendes de arte, ¿puedes darle alguna opción a la pintora o alguna idea para convertir sus cuadros en otra cosa? No, el pavo suelta la bilis y se marcha orgulloso a casa. Luego nos enteramos de que es amigo del galerista y se pasea por ahí soltando sus sinceridades.
A guitarrista le pasa mucho. Después de un concierto siempre hay alguien que se le acerca y tras felicitarle le sugiere que lo que hace está muy bien, pero que él introduciría un saxofonista, una viola da gamba y un coro gospel. Casualmente el tipo toca en la orquesta de su pueblo y es aclamado en las fiestas del mismo.
Decir la verdad es cojonudo, lo prefiero a ir soltando mentiras, pero cuidado, porque la verdad en boca de un imbécil puede ser muy peligrosa. “Yo es que soy muy sincero”… Y yo es que pongo a temblar cuando escucho la frasecita.