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Si vas a poner mensajes en alemán, chino, ruso o afgano, que sepas que no hablo ninguno de los idiomas citados.

El poder pincha

2011 May 25
Posted by Madame M

Ahí estaba el trono, traspasado por afiladas espadas de los que había ido dejando atrás. Los reyes morían pero el trono permanecía estático, majestuoso, letal. Nadie parecía darse cuenta de que el poder era incómodo, que corrompía, que exigía sangre a cambio de permanencia. Todos anhelaban cortarse la piel con sus miles de agujas oxidadas. Venderían su alma al diablo sólo por notar el frío asiento en sus blandos culos por una vez en su vida.

Mientras tanto los que no veían el poder como una alternativa miraban impasibles cómo los aspirantes se mataban, se vendían, se herían, se mentían… sin poder hacer nada. Víctimas de la codicia de personas que sólo guardaban su alma por si había de ser cambiada por favores. ¿Si unas espadas cruzadas no les hacían cambiar de opinión, cómo iban a hacerlo aquellos que se limitaban a esperar un cambio de rey? Un cambio que traería lo mismo: más aspirantes que controlarían mediante mentiras y las mismas caras inocentes esperando ser controladas.

Cuando uno de los reyes que se sentaban en el trono se volvió loco, decidió darle voz a los que miraban desde más allá de las almenas, los que gritaban que tenían hambre y frío… Y estos pudieron decidir mediante un sistema de consenso controlado por los ministros de rey. Lo que no sabían los pobres desgraciados es que el sistema estaba corrupto antes de nacer, y pensaban que su voz iba a ser escuchada, que ellos decidirían quién se sentaba el puntiagudo asiento.

Y, sí, llegó una aparente calma, pero los bufones, que así los llamaban los inquilinos del poder, empezaron a darse cuenta de que el hambre y el frío eran los mismos que antes.

Así pues, decidieron unirse asegurarse de que los que se sentaran en el frío y aparentemente incómodo asiento sintieran en sus nucas el aliento de quienes los habían puesto allí y que tuviesen la certeza de que esos mismos podrían arrebatarles el poder si el hambre y el frío continuaban. Pero entre los bardos había gente que tenía miedo al poder real, ese que no necesita de amenazadores tronos para ser llevado a cabo.

Y el reino volvió a teñirse de rojo y azul.

La crisis, la Navidad, los esclavos y los amos

2010 December 28
Posted by Madame M

Buenos días. Con la absoluta certeza de que mi blog pende en un limbo cibernético por culpa de la que escribe y de su pereza existencial, os escribo estas líneas esperando que, a la lectura de la presente,  estéis todos moderadamente bien. Yo estoy, que ya es mucho decir teniendo en cuenta que me hallo en bucle desde hace mes y medio. Lo bueno de ello es que no hay que pensar, sólo intentar no estresarse y dejarse llevar por los mandados cotidianos. Total, lo importante ahora no es alcanzar la felicidad, lo básico es comer, y como Santa Teresa ya advirtió de los peligros de pedir demasiado, yo pido poco o nada. Si nadie se mueve no seré yo quién empiece la revuelta. Si esto va de “sálvese quien pueda” pegaré mi trasero a la pared y veré cómo transcurren los días. Cuando la certeza me asalta releo Harry Potter; cuando las alas parece que quieren salir de su sitio, agarro celofán y les aplico tres kilos y medio para que se queden donde están; cuando el riesgo de compararme con alguien a quien le va mejor que yo acecha, recurro al socorrido: “en África están peor”; cuando cometo la atrocidad de querer soñar, me leo un periódico… Estoy en modo:”Milana bonita”. Lo que diga el amo va a misa. Si el resto de vasallos acata, acato. El problema es que el Azarías que llevo dentro, de vez en cuando me recuerda que me han matado a la milana… Pero hoy no. Hoy me debo al amo y seré un elfo doméstico ejemplar.

Esto no puede convertirse en una obligación

2010 October 18
Posted by Madame M

Cerré la granja de facebook porque no podía cuidarla, me desapunté a Danza del Vientre porque no podía acudir, ayer deshice una cita porque no puedo con mi vida y, encima, Orange me deja dos días sin Interné, tal vez en una llamada al raciocinio (no, mentira, es que son unos cabrones. Punto). Me encantaba escribir en el blog y ahora se ha convertido en una especie de obligación que empieza a no gratificarme. Ya comenté que no sé tirar cosas, hasta que las cosas me entierran, así que cierro hasta que me apetezca volver. Sin presión. Gracias por todo.

No soy Zen

2010 September 8
Posted by Madame M

Este verano sufrí (bueh, sufrí…)… Empiezo. Este verano pasé un pequeña crisis de identidad, sí, como las pijas. Estaba en un curro que me empezaba a ocasionar convulsiones periódicas, me aburría, casi no salía porque no había nadie cerca y, cuando no sufría (sí, ahí sí las sufrí) convulsiones, como me aburría, pues me daba por pensar. ¿En los negritos de África, en el vertido del Golfo, en Haití? No. Cuando uno se aburre piensa en sí. En mi caso en mi. Y en tu caso en ti. Y me di un poco la vuelta como un calcetín.

Entonces me aconsejaron que tirara cosas. Supongo que no sabían la cantidad de cosas que puedo tirar. Me puedo tirar tirando cosas, valga la reiteración, cuatro meses. Y, bueno, tiré dos bolsas. No fui capaz de tirar nada más. Entonces me agobié pensando en que no era capaz de tirar nada.

Me dijeron que eso es porque no era Zen y que dado mi carácter convulso, debería darme a la filosofía oriental. Bueno, y a tirar cosas, porque si tiraba cosas mi mente tendría más huecos, como el Gruyere. ¿Huecos, para qué? Para seguir pensando en ti, me dijeron, pero canalizando los pensamientos. ¿Y los negritos de África? Pues, es que el Zen no dice nada de eso. ¿Y el Fen Shui? No, tampoco.

Paterno me sugirió que dejara el café. Sólo tomo un café al día, Paterno, le contesté. Y el me dijo: ya, pues déjalo del todo. Pero, si lo tomo para activarme. Y Paterno me contestó: No te hace falta. Relájate. Y ordena tus cosas, que están en medio del salón, añadió. Materna, que para eso es como más Paterna, no dijo nada. A ella no parece molestarle que sea desordenada. Materna no es Zen, quiero que quede claro. Paterno tampoco, es que le gusta llevarme la contraria.

Volví de pueblo.

Se cayó un cuadro de la pared del salón y pensé: genial, un hueco en la pared para pensar en mi. Pero a las dos horas lo volví a colgar porque me gustan las paredes con cosas, aunque sean feas. Es que una pared en blanco me recuerda un folio en blanco que debo escribir y me dan convulsiones. Es que yo trabajo escribiendo. Por obligación, claro.

Y así pasó agosto. Mi habitación sigue pareciendo un vertedero (nada Zen). Es más, mi pequeño jardín Zen que adquirí en un chino apareció el otro día con una colilla apagada. Mía, claro. A saber lo poco Zen que llegaría yo a Denostada (mi casa) para cometer semejante sacrilegio. Ya se me ha pasado la crisis porque me han echado, más bien despedido bien lejos, del curro de las convulsiones, mis amigos han vuelto, me han llamado para volver a desasnar churumbeles, cosa que me encanta, y he descubierto, y no pienso volver a pensar en ello, que no soy Zen ni lo quiero ser. ¡Panda de pesaos! :-)

Invadidas

2010 August 19
Posted by Madame M

Este post parte de una conversación que acabo de tener con Guitarrista sobre la película ‘Hable con ella’ y que ha derivado en otros derroteros, cortados  por la siesta. A mi no me gusta esa peli. A él tampoco. Pero resulta que conozco a varias personas a las que les encanta (personas de ambos sexos, aclaro) porque ven en la violación a alguien en coma un acto de amor. Como te quiero y ni te vas a enterar, te violo, cariño. Como me molas, te meto droja en el Cola Cao y te violo, cariño. Ya, pero es que no es así del todo, es que no ves la poesía, es que la cuida, es que la quiere de verdad, es el único que habla con ella mientras la viola, es que… es que… ¡es que, los cojones es que!

Y es que (yo también es que, ¿sabes?) muchas veces los del sexo contrario no se dan cuenta de que una penetración es una invasión. Aunque sea consentida, es una invasión. Es dejar entrar en tu casa, aunque con invitación, a alguien que va a ver tus cosicas, si tienes todo en su sitio, si has limpiado o no, va a ver tus fotos, tus pelusas… Y, bueno, él puede venir arreglado o no, de trapillo o de punta en blanco, pero tu casa es tu casa y es más fácil entrar en un sitio ajeno, que invitar a alguien a tu casa. Vaya, que no siempre te pillan con la casa en condiciones.

También es cierto que se es más indulgente con las casas en las que entras, incluso de sopetón. Perdonas que no estén recogidas y eso, pero con tu casa… con tu casa es otra cosa. Aunque estés en coma, coño. Es tu casa. Es tu cuerpo. Y lo penetran, leche. Aunque luego, y hablo de consentimiento en este caso, es verdad que te encuentras a gusto y que te preguntas por qué tanto remilgo, si sólo era una pelusa. Pero eso de que todo el mundo quiera entrar en tu casa cuando la tienes manga por hombro, está feo. O aunque la tengas de punta en blanco. Tu casa es tu casa.

Por eso, señores, no pongáis caras tan largas cuando una señorita os da con la puerta en las narices. Puede ser que no os inviten nunca o puede ser que ese día no lo tengan todo a su gusto. Pero eso de entrar sin llamar… ¡vamos, hombre!

O me renuevo o chapo el chiringo

2010 August 16
Posted by Madame M

Llegó el momento de recapitular. Dicen que el verano no es buen momento, que hay que esperar al curso escolar. Ya, pero es que yo me espero hasta Navidad, y luego hasta Semana Laica y entonces llega de nuevo el estío/hastío y resulta que ni he recapitulado ni ná de ná. Intenté tirar cosas en Denostada. Y, sí, tiré, pero como después de cuatro camiones de purititos trastos no se notaba nada, paré. Que es que me gusta ver resultados, qué queréis que os diga. Tengo la granja virtual que parece Beirut en un mal día. Las gallinas se me han pixelado y el huerto está en barbecho desde hace dos semanas. El blog repletito de spams de personas que me hablan en alemán o en chino. Voy a dos por hora, y le echo la culpa a la caló, pero es que hoy no hace caló y llevo rascándome las gónadas pegada a la pantalla desde las diez de la matinal. Vamos, que me muevo menos que mi abuela, que en gloria esté. Así que o me organizo para no parecer un cadáver ambulante (que tampoco es que deambule yo mucho) o me hago a la idea de que lo soy y empiezo a ser feliz.

O yo qué sé…

La terraza de la Pepa

2010 July 13
Posted by Madame M

Cuando el hastío parecía cubrime con un manto oleoso, aparecí en la terraza de la Pepa. El primer día me acompañaron una Maga y un pulpo engañoso, de suaves tentáculos y fondo aburrido. Unos gin tonics de nombre raro, y una última que nos supo a gloria. El calor aumentaba y el sueño, el de verdad, no el poético, se me fue a tomar por culo. Benedetti se revolvió en la tumba varias veces y descubrimos que tililar es un verbo de lo más cursi. ¡Abajo la prosa, viva lo prosaico! El finde prometía. El segundo día evitamos al pulpo y nos lo comimos a la gallega, por lo que se fue a la francesa y nos quedamos como las reinas de España (EJ-PA-ÑA). Un tío subido a una biclicleta, y con problemas con la cocaína, intentó ponernos dolor de cabeza, pero lo prosaico del día anterior, animalico, podía con cualquier dolor y puestas hasta el culo de ibuprofeno acabamos en la terraza de la Pepa buscando más mitos que bajar del pedestal. Ese día tampoco dormí. El cierzo existe, como Teruel (Bellosta y Merche son una buena prueba de ello) pero no apareció en todo el fin de semana. El tercer día no teníamos nada de divino y sí de divinas. Benedetti se había dado de cabezazos y por vencido, criaturica. Las estrellas no tililaban, sólo estaban donde deben estar, en el cielo, haciendo sus cosicas de estrellas, que a saber qué serán. La Maga accedió a acompañarme en el bestialismo y a participar levemente, sólo levemente de él, aunque con la promesa de basicotear de lo lindo si la hazaña se produjera. A todo esto, ajena a estos menesteres, Medio Rubia abría sucursales de sí misma en el Gregorio Marañón y paría literalmente mientras nosotras abríamos las gargantas en canal acompañadas de las chicas de la mecedora (LA ME-CE-DO-RA). Y pasando por alto que nos limpiaríamos cualquier parte pudenda con la bandera, hicimos un paréntesis entre tantos años de “somos super sensibles, ¿sabes?”, y disfrutamos de lo lindo de las pasiones más bajas, con una campana al fondo que no paraba de tañir y un Fray Liborio que cualquier día se pide una Ámbar. La última noche en la terraza de la Pepa no paramos de reirnos de nosotras mismas, pero a carcajada limpia, de la que da agujetas, de la que te hace parecer un cromagnon, de la que te reconcilia con la humanidad, que nada tiene de divina ni de poética, de la que te parte en dos, de la que SANA, SANA, CULITO DE RANA. De esa.

Para Benedetti y aledaños (no quedó títere con cabeza), Ana, Bellosta, Merche, Paloma, Maribel, el Pulpo Paul, el mejillón Llón, Elena, Susana, Perico Delgado (con dopping asegurado), la Pepa y su terraza, Iniesta y para todos los que salen a buscar sus cosicas lejos de sí mismos y acaban dándose cuenta de que las llevan encima. Y, sobre todo, para ti… ¡gansa, que eres una gansa! :-)

Parar

2010 July 4
Posted by Madame M

Tengo ganas de pensar, pero sin darme la vuelta como un calcetín. Tengo ganas de hacer, sin que se me amontonen las obligaciones. Tengo ganas de conocer, pero con tiempo para asimilar. Tengo ganas de crear pero con algún fin a medio plazo. Tengo ganas de que no amanezca, pero necesito el sol para recargarme. Y como no sé por donde empezar, voy a seguir un buen consejo y voy a empezar a tirar cosas. Pá fuera lo malo, pá dentro lo bueno. Sí, voy a parar… para darme después la caminata de mi vida.

Bueno, eso pienso hoy… A ver mañana…

He visto cosas más gore

2010 June 17
Posted by Madame M

Ayer vi una película francesa bastante bestia y no apta para furibundos amantes de Campanella, dicho sea sin ánimo de ofender, más bien de avisar si por eso de que es francesa se atreven a videarla. Se llama Martyrs y es de violencia gratuita, sangre, vísceras y todo tipo de torturas ini e imaginables. A mi me gustan las pelis gores. Me evitan tener que empatizar con el o la prota o el o la asesina, me activan la adrenalina sin necesidad de tener que pegarme la paliza de subir al K7 (¿o eso es un desengrasante?), me sacan totalmente de mi aburrida existencia (bueno, la mía es así, aburridina. Es que el rafting y yo…), me hace poner cara de asco y de fascinación a la vez (es complicado poner esas caras) y me hacen anhelar, (en pocas ocasiones, lo confieso, ya que los guiones suelen ser sota, caballo y Juanki)) tener los huevos de llevar a una pantalla lo que realmente pienso de algunas personas o situaciones. Fuera sutilezas, fuera reflexiones: vísceras al viento y a correr. Sí, a mi me gustan esas pelis. Y, claro, hay gente que piensa que estoy enferma y podrida, y, bueno, igual no andan muy desencaminados (mi chico me miraba ayer con cara de ‘deberías potar, por lo menos, hija la gran…’), pero no, yo expulso miasmas en muy contadísimas ocasiones porque mis abuelos eran pobres y en casa no se tira nada.

Y, claro, luego he visto el Telediario, ¿sabes? Un chaval negro paraplépijo por la paliza de un neo nazi mucho menos malo que un zombie, un tipo que ha matado a su piba a sangre fría gratuitamente, un mar lleno de mierda por la ambición sangrante de una petrolera, unos políticos riéndose las gracias en medio de una crisis furibunda, unas crías de quince años prostituyéndose en África repletitas todas de SIDA… Y, sí, ahí se me pone cara de mala hostia y de asco. Fuera el posible atisbo de fascinación. Qué quieren que les diga: la sangre que me fascina, al menos, es de pega.

Sociópata de mierda

2010 June 10
Posted by Madame M

Ayer alguien me llamó antipática porque no me gusta celebrar mi cumpleaños. No, no soy antipática: soy una sociópata de mierda, que no es lo mismo. Porque puedo ser simpatiquísima, la reina de la fiesta, pero siempre, siempre, voy a ser una sociópata de mierda. Y digo yo que a la gente por qué le molesta tanto que te moleste que te llamen por tu cumpleaños:

- ¡Hola! ¡Felicidades!

- Gracias

- ¿Qué? ¿Qué te han regalado?

- Nada. No lo celebro.

- Eres una antipática

- Pues si te lo parece no me vuelvas a llamar en la vida.

- Vale. Adiós.

Así que este año he decidio mini celebralo, para ver qué se siente. Pero, vaya, lo de la sociopatía no me lo va a quitar nadie. Que vaya constando en acta. ¿Qué acta? Y yo qué sé…